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domingo, 26 de octubre de 2014

El modelo EBA: entrevista a Albert Ledesma (1ª parte)

La experiencia del modelo de Entidad de Base Asociativa (EBA) se inició en Vic, en octubre de 1996 y Albert Ledesma fue uno de sus principales impulsores. Bajo el liderazgo de Ledesma, un grupo de profesionales constituyeron la entidad Equip d'Assistència Primària Vic S.L.P., que se presentó al concurso público de septiembre de 1996 para la adjudicación de la concesión para la gestión de los servicios de atención primaria del Área Básica de Salud (equivalente catalán a la Zona Básica de Salud) Vic 2. Así fue como se creó el Centro de Atención Primaria El Remei, el primer centro de salud autogestionado, que abrió sus puertas a la población el día 1 de octubre de 1996, dirigido desde ese momento hasta la actualidad por Albert Ledesma. Desde entonces se han ido creando nuevas EBAs hasta las doce que actualmente existen. La creación de nuevas EBAs favoreció la relación entre los profesionales del sector y la ejecución de acciones conjuntas entre los centros. Con este fin, el 15 de noviembre de 2002 se creó la Asociación Catalana de Entidades de Base Asociativa (ACEBA), que integra a todos los centros de atención primaria autogestionados de Cataluña, presidida por Ledesma durante muchos años. Albert Ledesma es, probablemente, la persona que más y mejor conoce el modelo EBA y, por ello, quien mejor puede explicar este modelo a los lectores de este blog. Quiero agradecer públicamente a Albert Ledesma su participación en forma de un entrevista de 30 preguntas que se publicará en varias entradas durante las próximas semanas. Así, empezamos hoy con la primera de las cinco partes.

domingo, 19 de octubre de 2014

Entrevista sobre APS a Ana Clavería


Esta entrevista forma parte de una serie realizada entre septiembre y diciembre de 2013 a 28 personas, buenas conocedoras de nuestra atención primaria. Hasta que no se recibieron todas ellas no se empezó su publicación semanal en este blog a partir de enero de este año. Más información aquí.

1) ¿Cómo describirías en menos de 300 palabras la situación actual de la atención primaria en España? Con 250 millones de consultas anuales al médico de familia, con 129 millones de consultas a enfermería, la ciudadanía confía en atención primaria y su aprobación se acerca al sobresaliente, el 88% en 2012 y subiendo en los dos últimos años. A pesar de atender en este ámbito la mayor parte la demanda y haber bajado su financiación proporcional,  a pesar de ponerse en duda la sostenibilidad del sistema cuando la desregulación de los mercados financieros ha provocado el desequilibrio presupuestario, a pesar de alejarnos de la universalidad cuando los demás países quieren acercarse (WHO 2010) a pesar de todo y de todos, las personas siguen confiando en su médic@ y enfermer@. Y para los profesionales sigue siendo enriquecedor y gratificante trabajar en ella, una profesión y una organización en la que vivir y por la que vale la pena pelear. Siempre me sorprende la infinita curiosidad y la infinita ilusión que se puede sentir al hablar de pacientes, de problemas, de soluciones. Las redes sociales han pulverizado pautas ancestrales de aprendizaje y de comunicación, aunque todavía seamos niños de andar vacilante y llenos de futuro. Pero la crisis no cesa. No es posible hacer una valoración a medio-largo plazo porque ahora son cada vez mayores las tensiones que se transmiten en la consulta, bien por recortes más o menos evidentes,  bien por las dificultades en el acceso, el incremento de patologías relacionadas con el paro o simplemente la somatización de las dificultades. La apuesta por atención primaria sigue en los discursos o la prensa, pero la información disponible sugiere exactamente lo contrario (Legido-Quigley 2013).

martes, 14 de octubre de 2014

Ébola, protocolos y sentido común clínico

Ébola, protocolos y sentido común clínico (*)
Juan Simó, médico  del centro de salud de Rochapea (Pamplona)
 
 

Tras lo sucedido los últimos días con Teresa Romero, la auxiliar de enfermería infectada por ébola, podemos decir que tenemos una sanidad pública con unos profesionales clínicos que valen más que lo que cuestan dirigida por unos políticos que cuestan más que lo que valen. Sólo así se entiende la cadena de despropósitos protagonizada por algunos de sus dirigentes, desde la ministra Mato hasta el consejero Rodríguez de Madrid. Y sólo así se entiende que la cuestión asistencial, la relacionada directamente con la práctica clínica de los profesionales, llevada a cabo en urgencias del hospital de Alcorcón y después en el Carlos III, haya mantenido viva y estable hasta hoy a una paciente con una gravísima enfermedad infecciosa para la que no tenemos una terapia específica efectiva. El tratamiento dado por algunos medios también ha dejado mucho que desear. Algunos tertulianos y comunicadores, desde su ignorancia, han opinado más que informado y actuado más de mariachis de los políticos que de periodistas. La confusión y una alarma social injustificada desde todo punto han sido los resultados.

domingo, 12 de octubre de 2014

Entrevista sobre APS a Ricard Meneu


Esta entrevista forma parte de una serie realizada entre septiembre y diciembre de 2013 a 28 personas, buenas conocedoras de nuestra atención primaria. Hasta que no se recibieron todas ellas no se empezó su publicación semanal en este blog a partir de enero de este año. Más información aquí.

1) ¿Cómo describirías en menos de 300 palabras la situación actual de la atención primaria en España? Nuestra AP esta lastrada por una paralizante inercia, tanto en sus estrategias reales como en sus reclamaciones, razonables o no.  Mientras sigue sufriendo el desinterés cierto del sistema que la proclama piedra angular, acumula más carga de razón en sus quejas que habilidad en su superación. Insistiendo en viejas reivindicaciones desatendidas no parece suficientemente preocupada por la búsqueda de soluciones adaptadas a las condiciones cambiantes de su entorno. Las respuestas que siguen, como ya se hizo en otro texto [1] se centran, a menudo con deliberada saña, en algunas de las insuficiencias de la AP en nuestro país. No es un empeño gustoso ni agradecido, pero tampoco difícil. Estas se manifiestan en formas tan variadas como la tolerancia con la burocratización del tiempo profesional; la apuesta por un concepto de “prevención” un tanto desmesurado, ineficiente y de discutible efectividad; el abandono o descuido (suicida) de espacios “intrínsecos” y “estratégicos” de la AP (como las consultas en domicilios o el cuidado de pacientes terminales); la incapacidad para gestionar aspectos centrales de su actividad (la demanda, la prescripción, la gestión del propio tiempo de trabajo); y esa autopercepción de ser la “Cenicienta” del SNS que acompaña a lo se ha definido como “rentabilización” del “estar quemado”. Reconocer los indudables logros de nuestra AP no debe estar reñido con la desazón que produce ver la escasez de propuestas ambiciosas de una necesaria refundación, mientras se habita ya confortablemente en la queja de lo que se cree que pudo haber sido y no fue, las perentoria reclamación de salud, dinero y amor y otros clásicos de la música latina que entretienen un baile  menos sabroso, a caballo entre el chotis – que se despliega en una pequeña baldosa – y las mareantes vueltas y revueltas de una polka.

jueves, 9 de octubre de 2014

38’3, 38’6, sentido común e indecencia


 
 






Los cobardes se parapetan tras los protocolos. Cuando el sentido común y el buen hacer escasean entonces los protocolos se convierten en perfectos burladeros tras los que esconderse. Eso es precisamente lo que está haciendo el consejero de sanidad de Madrid. Pero si sólo fuera eso no despertaría en mí este profundo sentimiento de desprecio que ahora mismo despierta.

 
Lo grave de su actuación es que intenta culpabilizar a la víctima, a la auxiliar de enfermería, en un ensañamiento impropio de un profesional con vergüenza torera, aunque sea político. Con este proceder intenta camuflar los más que probables errores que han existido en el seguimiento de los sanitarios que han tenido contacto con los dos fallecidos de ébola. Al menos, los evidentes errores en el seguimiento de la auxiliar de enfermería que ahora mismo se debate entre la vida y la muerte.

El protocolo al que alude el Consejero, por lo visto, ha ido cambiando con el tiempo y es diferente el que a fecha de hoy cuelga, por ejemplo, en la web del Sergas que el que cuelga en la web de Osakidetza. El Consejero repite una y otra vez que el protocolo está también colgado en la web del Ministerio de Sanidad, pero servidor no lo encuentra, también a fecha de hoy.
 
Dentro del “Estudio y manejo de contactos”, según el protocolo colgado en la web de Sergas, se habla de una fiebre de 38,3ºC, pero en el colgado en la web de Osakidetza no se habla de ninguna cifra de fiebre en concreto. El que cuelga en la web de la Consejería de Salud de Madrid es el mismo que el de Osakidetza y, como he comentado, no habla de ningún límite en la fiebre en el seguimiento de los contactos. Lo de los 38,6ºC se utiliza como criterio clínico en la definición de caso, no para la clasificación del riesgo de los contactos como el consejero afirma en sus múltiples declaraciones. Por cierto, ¿por qué es tan difícil encontrar ahora mismo dicho protocolo en la web del Ministerio de Sanidad?
 
 
 
 
 


Las declaraciones indignantes del consejero:
Declaraciones del consejero en Espejo Público (Antena3):

Declaraciones del consejero en la Cadena Ser:
  
El consejero de sanidad de Madrid debería dimitir en cuestión de 38,3 o 38,6 horas. Si no es así, debería ser cesado no mucho más tarde… por el bien de todos. Total… está muy comido y –como él mismo dice– tiene la vida resuelta.


Otro ejemplo de indecencia nos lo cuenta hoy mismo Vicente Baos en su blog:
http://vicentebaos.blogspot.com.es/2014/10/hablar-del-ebola-en-los-medios-de.html



 
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(*) La Cruz de Epidemias se estableció por Real Orden de 15 de agosto de 1838, y la Orden Civil de la Beneficencia se creó por Real Decreto de 17 de mayo de 1856, ambas distinciones honoríficas se fundieron por Real Decreto del Ministerio de la Gobernación de 29 de julio de 1910 quedándose con el nombre de Orden Civil de la Beneficencia. Su finalidad era premiar los servicios y méritos relevantes de carácter sanitario, o prestados con motivo de la asistencia a luchas sanitarias o epidemias. La Orden Civil de Sanidad sustituye a dicha condecoración desde 1983.