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viernes, 7 de agosto de 2015

Píldora veraniega 4: Duración de la asistencia sanitaria


Una de las consecuencias de la reforma introducida por el RD-Ley 16/2012 fue la derogación expresa de alguna normativa anterior. Las derogaciones venían publicadas en el RD 1192/2012, de 3 de agosto, por el que se regula la condición de asegurado y de beneficiario a efectos de la asistencia sanitaria en España, con cargo a fondos públicos, a través del Sistema Nacional de Salud.

Dos de las más llamativas derogaciones fueron la del RD 1088/1989, de 8 de septiembre, por el que se extiende la cobertura de la asistencia sanitaria de la Seguridad Social a las personas sin recursos económicos suficientes, y la del Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre, por el que se dictan normas sobre prestaciones de asistencia sanitaria y ordenación de los servicios médicos en el Régimen General de la Seguridad Social.

lunes, 27 de julio de 2015

Píldora veraniega 3: Copago a pensionistas y desgravación por la compra de seguros de salud



El coste fiscal (pérdida de recaudación) de la desgravación por la compra de seguros privados de salud podría ser similar o, incluso, superar la recaudación procedente de los pensionistas mediante el nuevo modelo de copago. El Gobierno central y los Autonómicos que practican esta desgravación (Aragón, Baleares y Cantabria) deberían explicar a la ciudadanía y especialmente a los pensionistas, la utilidad social de seguir incentivando la compra de seguros privados de salud.

miércoles, 15 de julio de 2015

Píldora veraniega 2: Atención primaria tiene que desaparecer


Por lo visto, para algunos no es bastante con que el gasto en atención especializada (incluido su gasto de personal) haya crecido más que el de atención primaria (incluido su gasto de personal) en los tiempos de bonanza. Tampoco es suficiente para ellos que, cuando llegaron las vacas flacas el presupuesto de atención primaria (incluido su gasto de personal) se redujera mucho más que el gasto en atención especializada (incluido su gasto de personal). Para los insaciables bastante nunca es bastante y cuando hablan de integración hablan de que la atención primaria debe desaparecer… ¡Tendrá cojones la cosa! ¿Y por qué, cuando hablan de integración no hablan de que atención especializada tiene que desparecer?
 
Disfruten con las ideas de desaparición de la atención primaria del nuevo Director General de Coordinación de la Asistencia Sanitaria del Servicio Madrileño de Salud. ¡Qué cuajo!
 
 

martes, 7 de julio de 2015

Píldora veraniega 1: Muface destaca en su gasto por receta frente al resto del mutualismo y SNS

Los datos de gasto por receta de Muface proceden de la propia mutualidad (Memoria Muface 2014), al igual que los datos de Mugeju (Memoria Mugeju 2014) y de Isfas (Memoria Isfas 2014). El gasto por receta del SNS procede del Ministerio (Datos de Facturación de Receta de 2014). Ya se comentó en una entrada previa que el gasto por receta del Mutualismo Administrativo se había igualado a la del SNS durante los últimos años. Los datos de 2014 van en la línea de lo descrito en dicha entrada y muestran un despegue del gasto por receta en Muface que empieza destacar claramente sobre el resto del mutualismo y sobre el SNS. Única explicación posible: mayor precio medio de la receta de Muface frente al resto de subsistemas.

 

jueves, 25 de junio de 2015

Una buena sanidad pública universal exige una atención primaria fuerte y para todos



Mi presentación dentro de la Jornada Comencemos a mejorar la atención primaria de salud, organizada y celebrada en el Colegio de Médicos de Zaragoza el pasado 20 de junio.
 
 

A modo de resumen
Es evidente que la reforma ligada a la creación de los centros de salud y la especialidad de medicina de familia supuso una mejora importantísima respecto de la situación previa. Pero decir esto, treinta años después, es decir ya poco. Probablemente, la principal aportación de la atención primaria durante estas tres décadas ha sido en términos de equidad. La atención primaria es el principal dispositivo contra la inequidad que tenemos en la sanidad pública. Pero afirmar esto no implica dejar de reconocer como el estancamiento y la parálisis dominan nuestra atención primaria en un modelo casi agotado.